Informe PISA

Conocidos los datos de los últimos estudios e informes PISA, conviene recordar la importancia que la lectura tiene no solo a nivel individual , sino también como elemento de construcción social. Su fomento desde los ámbitos educativo y familiar son cada vez más necesarios y por ello, una exigencia y un compromiso que deberíamos proponernos firmemente. 

En mi opinión , el aprendizaje de la lectura es uno de los principales objetivos de la escuela y uno de los grandes descubrimientos para los más pequeños. Además, la lectura en el ámbito escolar se convierte en instrumento y en herramienta necesaria para el aprendizaje. Somos conscientes de nuestra responsabilidad en este aprendizaje y en la consolidación del mismo. 

Leer es posiblemente el recurso cognitivo por naturaleza, porque  no sólo proporciona información sino que forma, creando hábitos de reflexión, análisis, esfuerzo, concentración; además de hacer gozar, entretener y distraer. A través de la lectura se  favorece el desarrollo y perfeccionamiento del lenguaje, se mejora la expresión oral y escrita,  haciendo  el lenguaje más fluido y ampliando el vocabulario. La lectura mejora las relaciones humanas, enriqueciendo los contactos personales. Facilita la exposición del propio pensamiento y posibilita la capacidad de pensar y de usar la palabra para la construcción del conocimiento.

El proceso lector es  una herramienta extraordinaria de trabajo intelectual, ya que pone en acción las funciones mentales agilizando la inteligencia. Por eso tiene relación con el rendimiento escolar. Así mismo, aumenta el bagaje cultural; proporcionando información y conocimientos. 

Efectivamente leer amplía  los horizontes del individuo permitiéndole ponerse en contacto con lugares, gentes y costumbres lejanas a él en el tiempo o en el espacio y de alguna manera,  estimula y satisface la curiosidad intelectual y científica. 

Un alumno/a que lee,  es potencialmente un   adulto  con una avanzada  capacidad de juicio, de análisis y  de espíritu crítico, requisitos  fundamentales en un individuo comprometido con una sociedad avanzada, justa y equilibrada.

La lectura exige una participación activa, una actitud dinámica. El lector es protagonista de su propia lectura, nunca un sujeto paciente. El aprendizaje y el desarrollo del hábito lector,   potencia  la capacidad de observación, de atención y de concentración, habilidades que hoy en día son demandadas al ámbito docente con más énfasis que en épocas anteriores, debido a una sociedad engullida por un profundo avance tecnológico que posibilita, con gran inmediatez, grandes cantidades de información y de recursos al alcance de niños y jóvenes desde edades tempranas. Precisamente, porque tener mayores cantidades de información y poder acceder a ella con más facilidad y rapidez no implica necesariamente estar más informado, es necesario potenciar mediante el hábito lector, la comprensión efectiva, la capacidad de análisis, reflexión y contraste, así como el espíritu crítico y creativo. Comprender un texto requiere interpretar, relacionar,  inferir, predecir, opinar  … en definitiva, una serien de habilidades cognitivas que desarrollan al individuo y le facilitan los recursos necesarios para formar parte activa de la sociedad a la que pertenece.

Fdo: Félix Araiko Urrutia

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *